Tomás el pedido en la mesa, sale a cocina al toque y la cuenta se divide entre efectivo, tarjeta y QR sin que nadie haga cuentas de memoria.
La cuenta de la mesa se arma a mano y siempre falta o sobra algo.
Cuando quieren pagar entre varios, el cierre de caja se transforma en un problema.
No sabés qué plato te deja margen y cuál vendés mucho pero no rinde.
Pantallas, campos y reportes específicos, arriba de una base común de cobros, facturación y stock.
Ves el salón entero: qué mesa está ocupada, cuánto lleva consumido y cuál está por pedir la cuenta.
El pedido sale a cocina apenas lo cargás y queda registrado en la cuenta de la mesa.
Una misma cuenta se paga entre efectivo, tarjeta, transferencia y QR, con el desglose guardado.
Registrás la reserva con nombre y teléfono, y la mesa queda tomada para ese horario.
El cliente escanea y ve la carta actualizada, sin imprimir cartas cada vez que cambiás precios.
Apertura y cierre de caja por turno, con efectivo y digital separados y el detalle de cada movimiento.
Dejanos tus datos y te escribimos por WhatsApp el mismo día. Te armamos la cuenta, cargamos tu lista de precios y te mostramos el sistema funcionando con tu negocio adentro.